Respuestas Creadas en el Foro

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  • Luisana Martemucci

    Miembro
    16 de junio de 2022 a las 6:30 pm

    Para desarrollar proyectos sociales según el paradigma de la interseccionalidad es necesario poner en perspectiva los objetivos que se quieren alcanzar. Dicho proyecto tendrá en cuenta el contexto en el que se coloca y no intentará poner contenidos y fines desde fuera, con una visión considerada justa y eficaz a priori, sino se empeñará en conocer la realidad a la que se dirige desde dentro, considerando las personas partes activas del cambio. Este enfoque nos permite tener en cuenta el estatus social del grupo al que nos dirigimos, su raza y su situación de poder. Estos elementos resultan fundamentales para actuar como agentes de igualdad, tomando conciencia de la estratificación social de nuestro mundo y de las diferentes realidades que cada uno vive según el lugar y el entorno donde ha nacido.

  • Luisana Martemucci

    Miembro
    14 de junio de 2022 a las 8:41 pm

    Creo que los dos conceptos tratan los mismos temas pero con un corte diferente. La transversalidad se refiere a la presencia, de hecho, “transversal” de factores que pueden afectar a la discriminación hacia las mujeres. Esta definición considera las diferentes opresiones que se pueden dar en un contexto (racismo, condiciones económicas y/o clasismo) como factores que inciden de una forma u otra sobre la desigualdad de genero. La interseccionalidad, de otro lado, es un paradigma que lee el echo de vivir diferentes discriminaciones no como una suma de factores sino como una condición que genera una opresión única y que no tiene una concepción hegemónica a priori. Si en el primer caso se toma como concepto central lo del genero y luego se añaden otras características, en el segundo cualquier situación tiene que ser leída desde una perspectiva contextual que tenga en cuenta de las particulares realidades y experiencias que se genera del hecho de vivir diferentes discriminaciones.

  • Luisana Martemucci

    Miembro
    9 de junio de 2022 a las 9:08 am

    La interseccionalidad es un concepto que ha sido acuñado por Crewshaw para definir la coexistencia de múltiples factores de discriminación en una misma situación. Este termino nos permite, en primer lugar, visibilizar el problema para poder luchar contra este tipo de desigualdad social. En segundo lugar, amplia el concepto de desigualdad de género, que suele ver las mujeres como parte de un mismo grupo social (normalmente se refiere a mujeres blanca, de clase media, del mundo occidental). La interseccionalidad habla de la heterogeneidad del feminismo y diversifica las experiencias de discriminación adoptando un punto de vista más complejo e inclusivo.

  • Luisana Martemucci

    Miembro
    13 de mayo de 2022 a las 6:49 pm

    Mi lugar de enunciación es un lugar privilegiado, un lugar que ocupa una mujer blanca europea, que se ha formado con pensamientos coloniales en universidades del primer mundo y que ha crecido con la narrativa de la sociedad opresora. Soy consciente de ello y creo que tenemos como sociedad privilegiada una profunda deuda hacia todas las sociedades que han pagado históricamente nuestros privilegios y siguen pagandolos. Por otro lado, como todos y todas, he sufrido y sufro las opresiones internas de mi sociedad, que está constituida por estratos sociales diferentes y por las voces hegemónicas de la clase socioeconómica más poderosa, que no escuchan la de los distintos grupos existentes y no tienen interés en hacerlo. He crecido en un entorno rural, en una familia campesina numerosa de clase trabajadora y de bajo nivel educativo. Con muchos esfuerzos, trabajando y estudiando, he podido conseguir mis títulos universitarios. Mis experiencias eran muy diferentes a las de los grupos economicamente favorecidos, no solo por lo que estos grupos se podian permitir, sino por el tiempo que mi trabajo (en negro, mal pagado y sin derecho ninguno) quitaba a mi formación. Justo por ese motivo, puedo percibir una resonancia con respecto a las opresiones de las que discutimos, aunque no son comparables entre ellas, por la evidente discrepancia de contextos, derechos sociales y trayectos históricos. Además, el grupo que normalmente define mis conocimientos es el grupo del saber dominante. Todas estas pertenencias me colocan claramente en una posición más cómoda, donde mi lucha para ser escuchada está ya dentro del paradigma epistemológico de mi cultura. Por todo ello creo que tenemos que deconstruir este paradigma para pagar nuestra deuda hacia las culturas que hemos oprimido a lo largo de los años y que todavía oprimimos de una forma vil y furtiva. Personalmente intento ser consciente de mi lugar de enunciación para que no me limite a la hora de pensar, escuchar y cambiar las formas que tenemos de relacionarnos entre nosotros. Muchísimas gracias a los compañeros y a las compañeras por estas preciosas reflexiones.

  • Luisana Martemucci

    Miembro
    11 de mayo de 2022 a las 7:06 pm

    Estoy de acuerdo con las reflexiones hechas por los compañeros y las compañeras acerca del tema que hemos profundizado en este capítulo. La economía feminista visibiliza lo que aporta silenciosamente cada día el trabajo de los hogares. Es un trabajo continuo e imprescindible para el sostenimiento de nuestra sociedad. Aun así para mí también es la primera vez que puedo pararme para reflexionar sobre este asunto tan importante conceptualizado desde estas teorías. Su aporte me parece fundamental, tanto por el rol central que tiene en el bienestar vital como hemos visto, como por la necesidad de denunciar un sistema que se aprovecha de forma tan subdividida del trabajo invisible de las mujeres. Socialmente se da por hecho que la estructura de los hogares y de los cuidados se de así y muchas veces he participado en debates para cambiar las cosas por razones personales, éticas y morales. Hoy me siento más concienciada también sobre los intereses económicos del mismo sistema que merecen ser escuchados.

  • Luisana Martemucci

    Miembro
    9 de mayo de 2022 a las 6:25 pm

    Con esta afirmación se quiere concienciar al feminismo eurocéntrico de sus propios límites. De hecho, esta corriente es hija de un modelo colonialista que ha promocionado un tipo específico de sociedad y dinámicas particulares de opresión hacia las mujeres ( las opresiones en tierras coloniales no se corresponden a las opresiones analizadas en los países colonizadores . Como población que se ha autodefinido dominante, ha creado una cultura de dominación y de poder, donde el centro de la atención es el mundo europeo y burgués y también el feminismo acaba utilizando la misma perspectiva para criticar la realidad y no deja espacio y reflexión hacia diferentes tipos de violencia hacia las mujeres. Estoy de acuerdo en reconocer este límite de la cultura donde nace el feminismo europeo. Aun así, bajo mi punto de vista, en este debate se evalúa el feminismo solo como feminismo de la clase burguesa, cuando, por como lo veo yo, la clase trabajadora existe (y ha existido históricamente) también en la sociedad occidental, dividida esa misma en clases sociales. A cada una de las clases sociales de cada cultura se pueden sufrir opresiones muy diferentes, por lo cual generalizar la situación europea y occidental también me parece un tipo de reduccionismo.

  • Luisana Martemucci

    Miembro
    5 de abril de 2022 a las 10:28 am

    Primero, quiero darles las gracias por todas las aportaciones que ya han dado sobre este tema. De acuerdo con lo que se ha expuesto y con lo que han comentado las compañeras y los compañeros, creo que la estructura socioeconómica juega un papel central en mantener este tipo de dinámica de explotación (que sea con o sin consentimiento, considerando que el consentimiento muchas veces está subordinado a la desventaja social que se sufre). De forma silenciosa y encubierta, los Estados se aprovechan de este triste mercado. Muchas veces todos nosotros llegamos a conocer una parte de este complejo proceso, como por ejemplo, viendo mujeres migrantes que trabajan como cuidadoras en malas condiciones. En estas situaciones me pregunto ¿por qué tenemos que aceptar unas condiciones de vida según el lugar en el que hemos nacido? ¿ Acaso alguien ha podido elegir donde nacer?

    La desigualdad entre hombres y mujeres se hace aún más problemática en la población migrante que estamos considerando. La construcción social del género permite y normaliza el abuso de poder sobre las mujeres a diferentes niveles, que vienen cosificadas y utilizadas. Además, también en nuestra sociedad occidental, se desvaloriza el trabajo al que sigue dedicándose en mayor porcentaje la mujer, como el trabajo de las cuidadoras por ejemplo, considerándolo a nivel social una tarea que no es en igual medida un trabajo al 100 por 100, cuando realmente se suele trabajar muchísimas horas más. Sin estos trabajos en los hogares, trabajos “escondidos”, la sociedad no podría seguir adelante. Aun así se sigue quitando valor o importancia a todo el proceso que lleva a las mujeres a dedicarse a la prostitución o a otros trabajo de explotación.

  • Luisana Martemucci

    Miembro
    23 de marzo de 2022 a las 6:25 pm

    El tamaño de la inequidad social que hemos profundizado en este módulo es asombrosa. A pesar de que la migración está relacionada con el desarrollo de un territorio, la principal prioridad de las políticas de los países más ricos suele ser la del crecimiento económico. Frente a la hegemonía del mercado surgen consecuencias de fuerte impacto en las comunidades, que producen profundas desigualdades sobre todo por las personas más vulnerables.

    Por lo que concierne la crisis de los cuidados, creo que no participa en el empoderamiento de las mujeres y contribuye, al revés, a una menor autonomía de las mismas. A pesar del hecho de que esta crisis se genera a raíz de una mayor independencia de las mujeres, tal condición ha puesto en evidencia todo el trabajo de cuidados no reconocido al que siempre se ha dedicado la mujer. Al quedarse sin otras medidas por ser llevado a cabo, el cuidado ya resulta ser un asunto de relevancia social. Aun así, como la intervención estatal es mínima o ausente en este sentido, la que suelen estar doblemente perjudicadas son las mujeres, sobre todo las mujeres migrantes, que en varias ocasiones dejan a sus familiares en el país de origen para hacer de cuidadora en países más desarrollados. Además el régimen laboral de las empleadas domésticas resulta ser muy precario y desfavorece su desarrollo en autonomía e independencia.

  • Luisana Martemucci

    Miembro
    14 de marzo de 2022 a las 10:58 am

    De lo que he aprendido, diría que hay muchas razones que motivan las personas a migrar, encontrando entre ellas situaciones de guerra, persecución o pobreza. Creo que las causas no marcan las diferencias dependiendo del sexo. Lo que he notado son las limitaciones importantes al desplazamiento de las mujeres, que solo a partir de los años 60 empiezan a sumarse siempre más al flujo migratorio. Con respecto a eso, hay bastante diferencia en las consecuencias para las mujeres migrantes, considerando la mayor vulnerabilidad por la exposición a riesgos como lo de las mafias y de la trata de personas. El fenómeno migratorio acomuna casi todos los países del mundo, tanto por migración interna como externa. Las personas que suelen migrar son las que necesitan protección por causas de conflictos, de persecución política o que buscan una situación económica suficiente para seguir adelante con su vida y ayudar sus familias en situaciones de vulnerabilidad. Por ello, la gente suele migrar hacia lugares del mundo con mayor respeto hacia los derechos humanos y hacia países con mayor desarrollo económico. También hay que considerar que la mayoría de las migraciones son de tipos internos a los continentes, muchas veces como etapa intermedia para seguir hacia el destino final. Por todas estas causas analizadas es evidente que no se trata de una opción libremente elegida, sino de un fenómeno global de desplazamiento forzoso y sin garantías. Lo que más me ha impactado del video ha sido el tomar conciencia de la grande diferencia entre las personas que empiezan su viaje hacia una vida digna y la que realmente llegan a los países ricos, con la poca importancia mediática que se le da.

  • Luisana Martemucci

    Miembro
    11 de marzo de 2022 a las 9:02 am

    ¡Hola a todas y a todos!

    Es un placer conoceros y formar parte de esta formación. Por primera cosa, quiero agradecerles la oportunidad de participar al curso y de desarrollar herramientas transformadoras sobre los fenómenos migratorios y de género.

    Yo soy Luisana, soy psicóloga, tengo 28 años y me mude a Cáceres desde hace un mes. Soy italiana, realice mis estudios en Padua y a lo largo de la formación he vivido también diferentes veces en España. Me he apuntado a este curso porque considero los temas tratados de importancia central en el mundo y creo que es fundamental profundizar nuestros conocimientos al respecto y trabajar todos aquellos aspectos que puedan producir discriminación y sufrimiento. Con ganas de empezar ya y de conoceros, les deseo un lindo fin de semana.

    Un abrazo

    Luisana

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