Respuestas Creadas en el Foro

Visualización de 1 -3 de 3 publicaciones
  • Alba Navarro Caballero

    Miembro
    28 de marzo de 2022 a las 5:46 pm

    La construcción social del género consigue que las mujeres no puedan elegir sus destinos, sino que sea la sociedad la que lo hace, y que en muchos casos las relega un plano en que no cuentan con las armas personales suficientes para valerse por sí mismas sin tener un hombre al lado, como hemos visto en el temario. El sistema socio-económico tal y como está construido a día de hoy, convierte a las personas consideradas “más débiles” e “inferiores” en mercancía, licita todo lo que permita obtener beneficio económico para alguien, y a golpe de violencia institucional por medio de las leyes de extranjería y las fronteras, permite un “vacío legal” en que los poderosos aprovechan, siendo las principales víctimas las mujeres. Lo que más me ha impactado de este módulo, es recordar, que el motivo por el cual las personas, sobre todo, las mujeres y niños, sufren estos abusos y violencias sexuales, es por la total impunidad que hay por parte de los Estados frente a quienes realizan estos actos atroces.

  • Alba Navarro Caballero

    Miembro
    24 de marzo de 2022 a las 1:49 pm

    Muchas gracias a todas las compañeras por los recursos que estáis compartiendo, me están pareciendo muy interesantes e ilustrativos de la realidad actual.

    Considerar el carácter “empoderador” de la crisis de cuidados me parecería muy frívolo, pues únicamente, permite “empoderarse” a mujeres de cierta clase social y en determinados países desarrollados, a costa de mujeres con menor recursos económicos que en su gran mayoría son migrantes y que son las que realizan el trabajo de cuidados que a ellas les impedía promocionarse en sus trabajos exteriores. Así, en realidad, no empodera a las mujeres esta crisis de cuidados, todo lo contrario. En muchas ocasiones también, se puede considerar un parche, ya que no se asume la repartición de tareas de cuidado entre el hombre y la mujer, ni la conciliación, sino la relegación de las mismas a otra mujer (aunque esto es una generalidad ya que no en todos los hogares si quiera conviven un hombre y una mujer). Además, si analizamos las mujeres como grupo amplio, en realidad la situación continúa igual, como dicen algunas compañeras, las mujeres que dejan sus hogares para cuidar otros, se encuentran con un vacío de cuidados en su propio hogar. No comparto por tanto la posibilidad de que exista un empoderamiento a costa de una explotación de otra persona, en este caso, de otra mujer, puesto que, además, el servicio del empleo doméstico sufre una ingente violación de derechos laborales y mucha precariedad. La solución sería que estas nuevas necesidades que tienen las familias se vean cubiertas a nivel público y que, por medio de un cambio en la Ley de extranjería, como apunta la presidenta de Sedoac en el vídeo compartido por la compañera Lourdes, se elimine también la perpetuación de una economía sumergida en este ámbito laboral para alcanzar por las mujeres migrantes los requisitos de permanencia en el país para regular su situación, que en muchos casos también las llevan a aceptar trabajos de internas con el fin de evitar mayores contactos con la vida exterior que podría llevarles a un problema de expulsión del país.Muchas gracias a todas las compañeras por los recursos que estáis compartiendo, me están pareciendo muy interesantes e ilustrativos de la realidad actual.
    Considerar el carácter “empoderador” de la crisis de cuidados me parecería muy frívolo, pues únicamente, permite “empoderarse” a mujeres de cierta clase social y en determinados países desarrollados, a costa de mujeres con menor recursos económicos que en su gran mayoría son migrantes y que son las que realizan el trabajo de cuidados que a ellas les impedía promocionarse en sus trabajos exteriores. Así, en realidad, no empodera a las mujeres esta crisis de cuidados, todo lo contrario. En muchas ocasiones también, se puede considerar un parche, ya que no se asume la repartición de tareas de cuidado entre el hombre y la mujer, ni la conciliación, sino la relegación de las mismas a otra mujer (aunque esto es una generalidad ya que no en todos los hogares si quiera conviven un hombre y una mujer). Además, si analizamos las mujeres como grupo amplio, en realidad la situación continúa igual, como dicen algunas compañeras, las mujeres que dejan sus hogares para cuidar otros, se encuentran con un vacío de cuidados en su propio hogar. No comparto por tanto la posibilidad de que exista un empoderamiento a costa de una explotación de otra persona, en este caso, de otra mujer, puesto que, además, el servicio del empleo doméstico sufre una ingente violación de derechos laborales y mucha precariedad. La solución sería que estas nuevas necesidades que tienen las familias se vean cubiertas a nivel público y que, por medio de un cambio en la Ley de extranjería, como apunta la presidenta de Sedoac en el vídeo compartido por la compañera Lourdes, se elimine también la perpetuación de una economía sumergida en este ámbito laboral para alcanzar por las mujeres migrantes los requisitos de permanencia en el país para regular su situación, que en muchos casos también las llevan a aceptar trabajos de internas con el fin de evitar mayores contactos con la vida exterior que podría llevarles a un problema de expulsión del país.

  • Alba Navarro Caballero

    Miembro
    14 de marzo de 2022 a las 1:57 pm

    Los motivos que llevan a las personas a salir de los lugares donde viven son diversos, en algunos casos económicos (pobreza, desempleo…), pero en muchos otros, como actualmente vemos, se huye de situaciones de violencia o peligro (persecuciones religiosas, guerras…) e incluso, son un fenómeno creciente los desplazamiento motivados por el cambio climático (catástrofes naturales, sequías, inundaciones, terremotos…). Los factores suelen tener un nexo de interconexión y, a pesar de que solamos poner el foco en los movimientos de población entre países y continentes, existe una gran cantidad de movimientos dentro del mismo país. Como expone la información del módulo, cada vez son mayores los movimientos de áreas rurales a urbanas, y eso, incluso en nuestra Comunidad Autónoma es muy visible, sobre todo, por parte de los jóvenes, que motivados por factores de desarrollo laboral o estudiantil, o incluso económicos, llevan a cabo desplazamientos hacia otras comunidades autónomas, o dentro de la comunidad, de las poblaciones rurales a las urbanas. Aunque, a modo de comentario, es curioso que durante la pandemia, debido a las características de la covid-19, el desplazamiento fuera a la inversa, y la gente buscase más la vuelta a sus lugares rurales, de origen o no (facilitado por el teletrabajo).

    Con respecto a las mujeres, quizás antes estas solo eran sujeto de las migraciones como personas que formaban parte de un núcleo familiar, en el que el hombre era el cabeza de familia y ellas acompañaban la decisión de migrar, y en la actualidad, son ellas mismas sujetos propios de migraciones en busca de una vida mejor. Lo que está claro, es que es necesaria una protección mayor para las mujeres por los motivos que se analizan en los contenidos del curso, los riesgos que corren, como el de ser víctimas de trata, son mayores (hombres y mujeres pueden correr riesgos comunes, pero hay determinados riesgos que solo afectan a las mujeres). También es cierto que cuando hablamos de migraciones forzosas o violentas, los motivos que pueden llevar a que ellas se desplacen pueden ser diferentes que los que llevan a los hombres a hacerlo, pues existen numerosos países con normativas muy restrictivas para las mujeres que pueden llevar a que ellas busquen huir de allí. También en temas sanitarios las mujeres que vienen a España de otros países menos desarrollados en este ámbito, pueden aspirar a una mayor cobertura sanitaria por ejemplo, con respecto a un parto, o a un aborto.

    Además, la crisis de cuidados de los países occidentales puede ser un factor muy relevante de análisis a la hora de estudiar las migraciones con perspectiva de género, ya que, por ejemplo en España, las empleadas domésticas y de cuidados son en su mayoría trabajos ocupados por mujeres migrantes.

    Finalmente, me parece que la libertad de decisión en cuanto a las migraciones es muy limitada solo a casos concretos y a un tipo de migración muy relacionada con cierto nivel económico o búsqueda de un desarrollo personal, pero en la mayoría de los casos, el esfuerzo que implica dejar todo atrás no es una opción libre, pues si la alternativa a marcharte es morir de hambre, no tener dinero, no poder trabajar, poder morir a causa conflicto bélico, tener que vivir escondido/a… Huir es solo la salida ante cierta situación.

Visualización de 1 -3 de 3 publicaciones