• Carmen

    Miembro
    5 de mayo de 2022 a las 9:20 am

    Buenos días compañeras

    La economía feminista, a diferencia del análisis económico convencional (que teoriza desde una perspectiva capitalista y patriarcal), visibiliza el trabajo de cuidados no remunerado y reclama que los cuidados se pongan en el centro o sea que se valore social y económicamente la importancia de su función en el sistema, ya que son los cuidados los que sostienen la vida. La economía feminista vuelve público y político el hecho de que sean las mujeres las que ejercen este trabajo invisibilizado (es invisible precisamente porque es realizado por las mujeres) y ponen sobre la mesa cómo las relaciones de género imponen a las mujeres cargar con la responsabilidad de cuidar, apartándolas del trabajo productivo o de abocarlas a la doble jornada con lo que esto último conlleva: carga mental, falta de autocuidado, de ocio y tiempo libre para ellas mismas, trabajos pero pagados y temporales, no poder promocionar profesionalmente… visibilizando cómo la división sexual del trabajo crea precariedad y feminización de la pobreza; siempre desde lo colectivo y con conciencia de clase.