• Ismael

    Miembro
    7 de abril de 2022 a las 1:53 pm

    Parece que la sociedad ha relegado a la mujer el papel de cuidar a familiares u otras personas de manera remunerada cuando se hace fuera de casa. Además, resulta que con la incorporación de la mujer al mercado laboral se les ha relegado, aún más, a las labores que se centran en la atención y cuidados de otras personas.

    Por otro lado, atendiendo la crisis del cuidado en vez de empoderar a la mujer lo que ha generado son situaciones de mayor desigualdad. Esta mayor desigualdad se produce debido a que estas mujeres atienden doblemente: fuera de casa (y en ocasiones sin estar dadas de altas) y en su propia casa. Este hecho acentúa más la diferencia de una mujer de una clase y otra.

    Para finalizar, hay que buscar la protección de las mujeres que se dedican al cuidado y atención de las personas para que no sigan produciéndose hechos que generen desigualdades. El empoderamiento y la autonomía de la mujer solo se logran dotando de mayor protección y vigilancia a estas labores.