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    Miembro
    4 de abril de 2022 a las 10:37 pm

    Buenas noches!!,

    Considero que en la construcción del sistema socio-económico y por ende del género como parte inherente a la sociedad de la que se trate, todos somos partícipes en mayor o menor medida, por cuanto que los ciudadanos/as también tenemos la responsabilidad de actuar como agentes de cambio rechazando conductas atentatorias contra la dignidad de las personas en general y de las mujeres en particular. En relación con esto, quienes “consumen” prostitución socavan los derechos más fundamentales de las mujeres, las mercantilizan, contribuyen al mantenimiento de la redes de tráfico de personas y perpetúan el mantenimiento de roles imperantes de sometimiento ancestrales propios de sociedades esclavistas y alejadas de las demandas que venimos realizando por fortuna la inmensa mayoría de los ciudadanos/as, quienes proclamamos de la creación de espacios de convivencias más justos, seguros, libres y solidarios, en sintonía además con determinados preceptos normativos como es el que se proclama en el Convenio de Estambul de 2011.

    Con todo ello y no siendo un hecho histórico aislado en la lucha contra la Violencia de Género el Convenio de Estambul, para luchar contra toda forma de violencia sobre las mujeres contempla una serie de objetivos y obliga a las autoridades gubernamentales de los países adheridos al mismo, a articular mecanismos normativos encaminados a erradicar la Violencia de Género, motivo por el que cabe pensar que los diferentes sistemas socio-económicos, políticos y culturales desempeñan un papel fundamental en la construcción social del género y en la eliminación de conductas atentatorias contra la igualdad y los derechos fundamentales de las mujeres en particular.