• Guadalupe Carmen Rangel Amo

    Miembro
    4 de abril de 2022 a las 8:14 pm

    Muchas gracias por vuestras aportaciones y los vídeos que habéis compartido porque ayudan a reflexionar en esta materia.

    Las tareas de cuidado son esenciales para que la vida continúe y tradicionalmente las mujeres han sido las encargadas de estas tareas. Como señala el artículo de Amaia Pérez Orozco, la incorporación de las mujeres al mercado laboral unido al envejecimiento de la población ha supuesto una crisis de cuidados y la resolución de esta crisis en países como España “ha pasado por la externalización y/o mercantilización de gran parte del trabajo que antes se hacía gratuitamente por las mujeres en los hogares”. El artículo señala, además, que estos trabajos lo están asumiendo mujeres migrantes, internacionalizándose así el trabajo en el sector de cuidados. Eso supone que esas mujeres migrantes dejen sus hogares para cuidar otros, generando un vacío de cuidados en sus hogares propios o bien esos cuidados son asumidos por otras mujeres de la familia. Como los vínculos con el hogar de origen se mantienen, se conforman lo que se define como “cadenas globales de cuidados”.

    El impacto para estas mujeres migrantes que asumen las tareas de cuidado no es tan positivo porque las condiciones laborales no les permiten enviar grandes remesas y, además, porque se produce una desestructuración familiar debido a su ausencia. Asimismo, y como muy bien se recoge en el material audiovisual que han compartido algunas compañeras en este foro, existe precariedad en estos empleos, el marco legislativo no les permite tener vida propia, la ley de extranjería se traduce en 3 años de economía sumergida y la sociedad mira para otro lado. Todo ello las convierte en personas vulnerables, más que en mujeres empoderadas.

    Por tanto, coincido en que la solución pasa por democratizar los cuidados y un mayor compromiso público y comunitario. Considero necesaria la mejora de las políticas públicas para atender los cuidados y la mejora de las condiciones laborales de las mujeres migrantes que trabajan como empleadas del hogar.