• Gemma Gañán León

    Miembro
    28 de marzo de 2022 a las 8:04 pm

    El sistema socio económico es movido por la prostitución, la trata, los servicios domésticos, etc. Es decir, el consumo de los cuerpos da grandes cantidades de dinero y poder a un grupo, que suele ser de hombres. Pero también es el Estado el que se aprovecha de esta situación, dado que al no regularizar a las mujeres trabajadoras sexuales pero si a los proxenetas, los convierten en empresarios. Obligando a que halla mujeres en situación irregular que no pueden denunciar las violaciones a sus derechos humanos, dado que se exponen al señalamiento de la sociedad, aislamiento e incluso expulsión del país.

    Desde mi punto de vista, el sistema es patriarcal, por lo que la consumición de mano de obra barata para los servicios domésticos o incluso la semi-esclavitud o la trata ya sea para tráfico de órganos o como el consumo de los cuerpos, lo consumen personas de todas las clases sociales. Muchos de los consumidores creen que al pagar, tienen derecho a hacer con los cuerpos de las mujeres aquellos que ellos deseen, por lo tanto hay un capital erótico muy importante que contribuye a que la bola de nieve siga aumentando más y más.

    El capitalismo necesita la división sexual de roles, para que una parte de la población siga reproduciendo mano de obra barata y la otra sosteniéndola. Por lo que necesita que las mujeres sigan cuidando de la otra mitad de la población e incluso que estas estén en una posición de relaciones de poder inferiores. No permitiendo que ni siquiera puedan existir otros géneros que no reproduzcan la dicotomía en la que nos encontramos todas las personas inmersas al menos en los países occidentales.